10 recursos asertivos para llevarte al trabajo

Antes de rematar con algo más que vas a necesitar, te dejo esta infografía para que te lleves a todos los lados las frases.

Cuando te cortan, como si tu frase viniera por temporadas de Netflix

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Perdona, solo quería terminar…”
(Traducción: «disculpa por existir»)

¿Cuándo usarla?

En reuniones, donde decir lo que piensas, es un deporte de riesgo.

¿Qué decir?

“Déjame cerrar la idea y luego te cedo la palabra.”

Cuando es su urgencia (y su ansiedad), no tu prioridad.

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Bueno, hago un hueco…”
(Y lo pagas tú con horas de vida)

¿Cuándo usarla?

Cuando todo es urgente… menos que el otro te respete.

¿Qué decir?

“Puedo hacerlo, para otro día. Si hay que priorizarlo, dime qué quitamos.”

Cuando que discrepes, alguien lo siente como un ataque

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Bocachancla, deja que te diga lo que hay que hacer…”
(Auto-boicot preventivo, para que no te escuche ni tu madre)

¿Cuándo usarla?

Cuando tienes respeto, criterio y no pedirás perdón por usarlo.

¿Qué decir?

“Veo lo que dices. Te explico mi punto y vemos alternativas.”

Cuando te tienen por un comodín multiusos de la oficina

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Vale, lo hago yo.”
(Y ya nunca más dejará de ser tuyo... por siempre)

¿Cuándo usarla?

Cuando confunden colaboración con traspaso abusivo de marrones.

¿Qué decir?

“Queda fuera de mi responsabilidad, pero te digo quién lo lleva.”

Cuando el volumen sube y el respeto baja

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

Responder igual, en tono y menosprecio.
(Barro + barro = lodazal)

¿Cuándo usarla?

Cuando la conversación se calienta más que la bragueta de un político.

¿Qué decir?

“Lo hablamos, pero bajando el tono. Seguimos cuando te calmes.”

Cuando “son cinco minutos, y a ti no te cuesta nada” dura toda la vida

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Bueno, esta vez no pasa nada.”
(Sí, pasa. Siempre pasa)

¿Cuándo usarla?

En profesiones o situaciones donde regalar tu trabajo está normalizado.

¿Qué decir?

“Puedo hacerlo, pero tendría un coste. Si quieres, te paso propuesta.”

Cuando tu tiempo se evapora en pasillos y cafés

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Perdona, voy fatal…”
(No tienes que justificar tu agenda, ni tu energía, ni tus razones)

¿Cuándo usarla?

Cuando la charla ya no aporta y sí consume.

¿Qué decir?

“Tengo que volver a lo mío. Si hace falta, lo retomamos luego.”

Cuando preguntar no obliga a responder

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Bueno… no sé… igual…”
(El rodeo es innecesario, y el marujeo te roba la intimidad)

¿Cuándo usarla?

Ante preguntas personales o fuera de lugar.

¿Qué decir?

“Prefiero no entrar en ese tema. Sigamos con lo importante.”

Cuando decir "sí" rápido sale caro

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

Decir que "sí" por reflejo
(Y arrepentirte en diferido)

¿Cuándo usarla?

Ante decisiones precipitadas y atosigaciones varias.

¿Qué decir?

“Mira, necesito pensarlo. Mañana te digo.”

Cuando tu NO es completo (y rotundo), pasas de tener culpa y de dar explicación.

Lo que te sale decir, pero que mejor te lo ahorras:

“Es que no tengo tiempo…”
(Tu NO prescinde de excusas, que no militas en el mismo partido).

¿Cuándo usarla?

Cada vez que vas a decir sí solo por quedar bien.

¿Qué decir?

“Gracias por contar conmigo. Es inasumible para mí.”

Las frases te pueden gustar más o menos.

Pero mira, necesitas tener 3 cosas más para que funcionen siempre:

  • Decirlas desde la emoción adecuada.

  • Con una corporalidad acorde.

  • Y con la mentalidad que te haga sostener el conjunto.

Esto es más largo de explicar y depende muchísimo de cada caso. Si lo quieres ver 1 a 1:

te suscribes en el cajetín al final del artículo (por política de privacidad y hacer filtro).

me contestas a cualquiera de los emails que te mande.  


Un abrazo,

Manu


PD 1: Pregunta de emoción: ¿Qué nivel de miedo necesitarás para poder soltar una de estas frases? ¿Y de rabia?

PD 2: Pregunta de corporalidad: ¿Con cuánta dosis de falta de energía, hombros caídos, cabeza baja, opresión en el pecho, mirada apagada y nudo en la garganta, se pueden decir estas frases?

PD 3: Pregunta de mentalidad: Desde "me sobreimplico en la empresa" o "prefiero evitar el conflicto", ¿te será más fácil o difícil afirmar la frase que es justa para ti?

PD 4: Si te nace llegar más allá, más deprisa y/o con menos esfuerzo, puedes suscribirte en la caja de abajo, contesta a cualquier correo y vemos, con mucha honestidad, si soy la persona adecuada para ello o trataré de indicarte un camino.

PD 5: Esto se lo mando a mis suscriptores.

¿Quieres ser de la comunidad y recibir los correos?


De estar fuera: noticia, consejo o reflexión de desarrollo personal que te pierdes.

¿Te gusta la idea? Apúntate. ¿Qué te deja de gustar? Te das de baja. 

🎁

Comparte por: LinkedIn, Whatsapp, Facebook, Twitter (ahora X), , manda un e-mail ✉️ o directamente copia la dirección del enlace: https://www.manugalan.com/blog-2/10-recursos-asertivos

Suscríbete, no te quedes fuera. Un par de regalos exclusivos te esperan. Uno no, son dos.

  • ¿Quieres saber en qué área de tu vida está la insatisfacción haciéndose fuerte? - Conoce tu situación actual de un solo vistazo.

  • ¿Crees que te entiendes bien con todo el mundo? ¿Y si de paso sirve para el auto-conocimiento? - Aprende sobre los 9 tipos de personalidad, con la que mejorar tus relaciones y encontrar tus propios patrones.


Anteriormente, en ManuGalan.com

suscripción y contacto
Manu Galán

Coach, facilitador y formador en desarrollo personal. Servicios para particulares y empresas.

Https://www.ManuGalan.com
Anterior
Anterior

Como el niño que vuela una cometa🪁 en la tormenta 🌩️

Siguiente
Siguiente

El error en tu Propósito de Vida es elegir entre Brian y Freddie.