Otoño Vital: Desafíos de la Cosecha y la Reflexión
Sigo con la serie de artículos que aportan a tu construcción de Sentido de Vida.
Recordamos:
Hace 4 artículos hablé de:
El sentido de vida se hace en base a Proyectos más pequeños.
Estos tienen 4 estaciones (primavera, verano, otoño e invierno), a modo de símil del recorrido de los mismos.
Hace 3 conté que el primer problema era salir de 2 falacias sobre el sentido.
Tan solo, hace 2 pudiste leer los problemas de “primavera”. Que es plantar mal las semillas del proyecto, desde las etapas anteriores a las prisas por cerrar etapa.
Y en el anterior conté que en verano te atascas con una variedad de problemas que te sacan de cosechar y regar, o que te condenan a hacerlo sin frutos.
Ahora toca comentar los problemas de: Otoño (recolección).
Que recoger parece lo fácil, ¿no?
La etapa es engañosa porque parece que el trabajo duro ya pasó, pero el trabajo emocional e intelectual es el más fuerte de todo el ciclo.
Y para que no andes buscando lo que era:
La etapa de la cosecha y la reflexión. Es el momento de recoger los frutos y de evaluar lo aprendido. Lo de fuera pasa dentro.
Enfoque: Asumir la responsabilidad de tus resultados (te gustasen o no), cosechar el éxito y reflexionar sobre la transformación.
Mentalidad: Desapego y gratitud. Es momento de dejar ir lo que ya no sirve (como las hojas caducas). Junto con la siguiente estación, es entrar y salir en la tristeza.
Acción: Celebrar logros y ordenar tus aprendizajes.
Cortito y al pie. Aquí tienes los problemas y trampas en los que solemos tropezar cuando toca recoger los frutos:
Echarle la culpa al hombre del tiempo (no asumir tu responsabilidad).
Si la cosecha ha sido un desastre, la culpa es del mercado, del algoritmo, de tu jefe, de la lluvia… a ver, que las circunstancias existen, pero también las excusas.
Es el momento de la verdad: te gusten o no los resultados, tienes que mirar tu parcela y decir "esto es lo que he sacado con lo que he hecho". Si escurres el bulto y no asumes tu parte (tanto en el éxito como en el fracaso), estás condenado a sembrar igual de mal la próxima vez.
Que los políticos lo hagan sin consecuencias, no significa que la vida funcione así.
El síndrome del agricultor amnésico (no celebrar los logros).
Recoges unos tomates cojonudos, los metes en la caja y, en lugar de abrirte una cerveza para disfrutar del trabajo bien hecho, ya estás pensando en qué vas a plantar en la próxima primavera.
No pararte a celebrar y reconocer tu propio mérito seca el alma. Sin esa recompensa emocional, el Sentido del proyecto se diluye y no generas combustible para siguientes pasos.
Pegar las hojas secas con Loctite (la resistencia a soltar).
El otoño va de desapego. Un proyecto se acaba, una relación termina o una etapa se cierra. Cuesta muchísimo dejar ir lo que no funcionó (por la falacia del costo hundido: "con todo lo que le he invertido...") o incluso soltar el éxito pasado para poder evolucionar. Si no dejas que las hojas muertas caigan, no habrá espacio para los brotes nuevos.
Estar triste no es que pierda tu equipo favorito (que también), es que conectes con el valor profundo de la experiencia para sacar conclusiones.
Huir como de la peste de la melancolía (miedo a la tristeza).
Como bien dices en tu definición, el otoño implica entrar y salir de la tristeza. Es normal sentir un vacío cuando un proyecto intenso llega a su fin (no llegó tu signo a Mercurio retrógrado). El gran error aquí es tapar esa incomodidad saltando compulsivamente a otra cosa (un "clavo saca a otro clavo" de manual) para no enfrentarse al duelo y al silencio de lo que termina (no sea que no salga de ese dolor).
Poca broma con el otoño vital.
Mucho que recoger, ¿verdad?
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Un abrazo,
Manu
PD 1: Si encuentras más dificultades otoñales, escribe porfi.
PD 2: En el siguiente artículo trato los problemas del reposo y preparación del suelo.
PD 3: Resumiendo… otoño te va a saber mal (mucho peor que cuando exculpan a un corrupto), si:
Echarle la culpa al hombre del tiempo (no asumir tu responsabilidad).
El síndrome del agricultor amnésico (no celebrar los logros).
Pegar las hojas secas con Loctite (la resistencia a soltar).
Huir como de la peste de la melancolía (miedo a la tristeza).
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